Aprovechando la verdura que tenemos en el frutero de casa os cuento que ya estamos preparando el invernadero con la tierra para la nueva cosecha. Antes de empezar la temporada gorda del año hay que preparar el estiércol, el compost para que la tierra este fértil, preparar el riego, ya que dentro de poco vienen las plantas para sembrar y plantar. Lo mejor

de todo es que ese esfuerzo que has hecho tú sirve para mucho. Es verdad que, a veces, incluso parte de los tomates, que en mi familia les encantan, llegan hasta diciembre, justo cuando se monta la típica feria de Santo Tomás en buena parte de Euskadi. Nosotros la celebramos el jueves de la semana anterior. Por esas fechas mi madre siempre quiere tomates para llevar a Bakio, que es donde normalmente pasamos las navidades.

También tenemos gallinas, que dan huevos totalmente camperos, y solemos hacer cestos, mermeladas y jabones. Durante el invierno no solemos trabajar la huerta, hacemos otras cosas.

Este año, por ejemplo, una monitora ha traído un conejo que no le cabía a una amiga en su casa y le hemos preparado una parcela al aire libre, junto al almacén del gallinero. Los días que llueve le estamos haciendo una caseta para que duerma por las noches y donde le pondremos su comida. Le hemos puesto de nombre Bugs, como Bugs Bunny, el conejo de la suerte. Ahora quieren coger de la protectora una hembra esterilizada para que no tengan crías. A ella le pondremos el nombre de la novia de Bugs Bunny, el dibujo animado de la Warnerbros para la televisión. Eso es todo amigos.

Un saludo mof